SANTUARI
Storia e Cultura

ARTE Y CULTURA

La acogedora ciudad de Biella ofrece numerosos interesantes testimonios arquelogícos, artisticos y arquitectónicos: desde los hallazgos de la época romana, ahora conservados en el Museo del Territorio, hasta la arquitectura románica del magnifico Baptisterio y del alto campanario de S. Stefano; además destaca el Burgo medieval del Piazzo, que desde la colina, sorprende por sus palacios señoriales, sus pórticos, sus calles encachadas y sus antiguas puertas que en tiempos cerraban el acceso al burgo.
En la ciudad baja destacan la Basílica y el Claustro de San Sebastiano, magnificos ejemplos de la arquitectura renacentista con al interior ricos frescos, y la barroca Iglesia de la SS. Trinità, situada en la concurrida calle peatonal a pocos pasos del Baptisterio.
A lo largo de las orillas del río Cervo muchos y importantes son los testimonios de las fábricas del siglo XIX, verdadero patrimonio de la arquelogía industrial.
Ideal punto para empezar a descubrir el Biellese es sin dudas el Museo del Territorio, recientemente inaugurado; sus colecciones y sus restos son un óptimo estímulo para conocer la cultura y las tradiciones del territorio.
Merece seguramente una visita la interesante Reserva Natural de la Bessa, antigua mina de oro de la época romana, auténtico museo arquelogíco al aire libre, con sus altos cúmulos de cantos rodados, restos de la extracción del oro, que le aportan un aspecto misterioso y único.
Numerosos ejemplos de arquitectura románica menor estan esparcidos por la colina morrénica de la Serra, entre los cuales destacan la Iglesia de San Secondo en la localidad de Magnano y la Iglesia de S. Maria Assunta en la localidad de Netro. Además, como testimonio de la época medieval, quedan bien conservados el hermoso burgo medieval de Masserano, antiguo feudo pontificio, y el famoso Ricetto de Candelo, burgo fortificado construido por los lugareños en el siglo XIV y todavía perfectamente conservado.
Visitando la provincia de Biella destacaran también el complejo sistema de castillos, muchos de los cuales hoy en día son mansiónes privadas, espracidos por las colinas y la llanura.
Los mayores ejemplos de la arquitectura del siglo XVII son sin dudas los santuarios, acomodados en las vertientes de las montañas y enlazados entre sí por largas y tranquilas carreteras con inmejorables vistas: el espectacular complejo de Oropa, donde trabajaron entre 1600 y 1700 los mejores arquitectos de la casa real de Savoia, y su Sacro Monte con doce capillas adornadas con estatuas de terracota de tamaño natural.
En sus dos valles laterales surgen el Santuario de Graglia, en el Valle Elvo, y el Santuario de San Giovanni d’Andorno, en el Valle Cervo, aunque son también numerosos los santuarios más pequeños pero igualmente sugestivos.  Cerca del Santuario de San Giovanni d’Andorno está el pueblo de Rosazza, con su interesante y ecléctica arquitectura romantica.
La historia de la tradición textil del Biellese está contada por los numerosos complejos de arquelogía industrial a lo largo de las orillas de los rios, un tiempo única energia para que las fábricas funcionaran. Destaca, a lo largo del recorrido de la “Strada della Lana” entre Biella y Borgosesia (VC), la “Fabbrica della Ruota”, cuyo nombre se debe a la gran rueda que transmitía el movimiento a las maquinarias.